martes, 13 de enero de 2015

José Ovejero - La invención del amor (2013)





Inventarle la vida sería igual que masturbarme pensando que estoy con ella. Como todos los sucedáneos, me dejaría con la tristeza de no poseer lo autentico, la tragedia de no conseguir lo que de verdad deseo.

Los autores a veces nos gusta superar al resto. Inventamos mundos, los damos vida; joder que somos dioses. Tiene su razón de ser. Hemos conseguido que la gente nos escuche, nos lea o vea nuestras películas. A veces nos ponen a parir por ello, pero otras veces nos elogian nuestros examenes rigurosos que desnudan la sociedad contemporánea, o eso diría un crítico que quiere decir cosas bonitas de la obra en cuestión. Pero a veces simplemente somos unos tíos con ego y somos muy pretenciosos. Y hay que serlo para hablar de La invención del amor, título pretencioso donde los haya.

El señor José Ovejero, con una carrera sólida como escritor gracias a diversos ensayos, poemas y alguna novela como Las Vidas Ajenas. No he tenido la oportunidad de leerle, pero de momento ha conseguido hacerse un hueco en la literatura contemporánea española consiguiendo con La invención del amor un gran número de ventas y el premio Alfaguara 2013.

Samuel es un soltero cuarentón de clase media que tiene ínsulas de intelectual. Su vida es un coñazo absoluto. No para de quejarse de ello. Pasa del trabajo, afortunadamente la empresa es suya sino le echan. Pero un día su rutina de beber licor caro en una terraza mientras se aburre se ve alterada por una llamada de teléfono que le dice que su novia Clara ha muerto. Como no tiene nada mejor que hacer porque ni siquiera se emborracha bien, se va a ver que se cuece en ese entierro donde conoce a la hermana de la pobre Clara e intenta follársela inventándose completamente toda su historia con Clara.

Debo decir que al principio la cosa prometía al principio. El tío conseguía tener cierta gracia con dosis de sarcasmo inteligente. El protagonista demuestra creatividad inventándose toda la vida de una tipa que no conoce de nada. El problema es que se va soltando y se pone a contarnos su vida tan poco interesante o reflexiones tópicas sacadas de un comentario de un artículo de Jot Down.

Si tu protagonista es aburrido, tienes un problema. Pero es que éste además alardea de lo aburrido que está. Me estoy volviendo perezoso; me cuesta pagar para obtener y tiendo a conformarme con lo que me sale gratis, es decir, poca cosa. No tiene apenas problemas, de hecho por eso se pone a hablar con los conocidos de Clara. El resto de personajes son un poco más interesantes, por lo menos no les mueve el aburrimiento. Pero tampoco mucho, esto hace que el argumento se vaya desinflando poco a poco.

Se supone que analiza diversas crisis. La crisis económica, la crisis de la mediana edad, la crisis de los valores, la crisis de los veinte años y si tuviese más tiempo la crisis de tu equipo de fútbol. Evidentemente en no más de 300 hojas apenas puedes profundizar en cada una de ella, pero sí reflexionar con frases muy hipster.

El estilo es pomposo y pedante. No puedes ser hipster sin unas cuantas frases de twitter donde manifiesta lo mucho que piensa, aunque en realidad este viendo The Wire. Pero por lo menos el ritmo es algo rápido, no se hace muy pesado y es ameno que leer. Está lleno de ironía aunque llega a cansar con el paso de las páginas.

Evidentemente en el final está preparado para dar un paso importante en su vida porque ha madurado porque supuestamente ha vivido una gran experiencia. Bueno, en realidad simplemente ha pasado el tiempo y todos sabemos que dentro de poco llega la crisis de los cincuenta. Esperemos que no haya novela sobre eso.


¿Tengo que leer esto? No hace falta.

¿Mejor momento? Alguna gracia del principio.

¿Dónde debería leer esto? En la terraza mientras lamentas lo anodina que se ha vuelto la vida.

Me ha gustado, ¿dónde hay más? Busca alguna novela recomendada por Jot Down.


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