lunes, 12 de diciembre de 2016

Rafael Chirbes - Crematorio (2007)


Para ser inocente es necesario ser un poco más rico

No hay telediario que no mencione a la corrupción. Cada semana sale un nuevo nombre a la palestra, un nuevo dato, un nuevo escándalo. Conocemos de memoria a Bárcenas, a Correa, a Granados. Hubo mucha gente en este país que se aprovechó y que ganó cantidades ingentes de dinero de cualquier forma, sin ningún tipo de moral.

Ahora es fácil verlo pero antes de la crisis pocos lo veían. Antes se hablaba de pleno empleo, de la Champions de la economía y de que España iba bien. Rafael Chirbes no coincidía con esa versión, y justo un año antes de que explotará la burbuja inmobiliaria en España publicó Crematorio, una novela que trata directamente a esta España supuestamente vencedora, moderna y próspera y que en realidad es cateta, hortera y amoral.

La historia tiene su punto de partida con la muerte de Matías Bertolomeu, un antiguo revolucionario que pasó al PSOE de los ochenta para luego encerrarse en la agricultura ecológica. Su muerte y su incineración provoca una serie de reacciones de quienes le rodean: su hermano constructor Rubén, la hija de este último Silvia y su marido Juan que son una pareja formada por una restauradora de arte y un catedrático de universidad, la esposa ambiciosa y más joven de Rubén, el escritor y viejo amigo de la familia consumido por la enfermedad y el alcohol y el empleado en la construcción que tira su vida entre putas.

La historia en sí no tiene trama, simplemente hay una muerte y los personajes reflexionan sobre su relación con el fallecido o su situación en la vida. Es una novela coral, que involucra varios puntos de vista. Todos los personajes hablan, dan la versión de sus hechos, explican sus razones, intentan justificarse al tiempo que desenmascaran al resto. Nadie es inocente, es cierto, pero también el lector tiene que tener cuidado para huir del juicio apresurado.

El caso más claro es Rubén Bertolomeu, que es el verdadero protagonista. Es el reflejo de gran parte de los males de la sociedad española. De joven un hombre culto que buscaba revolucionar la arquitectura y fusionarla con otras artes como la pintura y la literatura, ahora en su vejez se ha convertido en un hombre rico que no tiene reparo de reír las gracias hipócritas de su nuevo círculo social y disfrutar de una vida superficial junto a una esposa cuarenta años más joven que él. Sin embargo, el autor mostró en una entrevista cierta piedad hacia él.

Los demás tampoco se libran. Ese mundo de la cultura que ha degenerado y que solo ha sobrevivido aceptando los regalos del capitalismo feroz. Unos viven críticos pero a la vez aceptan lo que les da el sistema. Otros son un despojo corrupto. Los obreros, los hombres que levantan estos imperios, son presas de los vicios, del alcohol, las drogas y el sexo. Y también está esa España con ganas de escalar en la sociedad a cualquier precio aunque carezca de cualquier tipo de virtudes. Todos ellos configuran a España, a la España que fue, la que quiso ser y la que es hoy en día.

El autor no usa diálogos, sino que crea un texto que es un bloque. No hay momento para respirar, apenas hay puntos apartes. Es un bosque de palabras denso donde más de una vez el lector puede tender a agotarse.  A pesar de ello es una obra amena, que no duda en utilizar la ironía y la sátira. Además está repleta de citas de gran calado junto a reflexiones acertadas del autor. La obra está estructurada en diferentes capítulos sin numerar, bastante largos y que cada uno recogen los testimonios de los personajes. No hay conclusiones ni etiquetas que nos lo pongan fácil, es un retrato con matices, duro y que exige mucho al lector.

Estamos ante una de las mejores novelas en español del siglo XXI. Es un retrato feroz de la España que abrazó a la transición para huir de la opresión del franquismo y ahora vive en la dictadura de los poderes económicos y la codicia que desata en nosotros. Densa pero realmente imprescindible para comprender a nuestro país.

---------------------------------------------------

¿Tengo que leer esto?:

Si tuviera que quedarme con un momento, ¿cuál sería?: El último capítulo en el que habla Juan Mullor.

¿Dónde debería leerlo?: En la costa valenciana junto a un bloque de edificios.

Me ha gustado, ¿dónde hay más?: Rafael Chirbes tiene más hombres, incluyendo En la Orilla, su última novela antes de morir. También entronca con la tradición de las novelas realistas como La Regenta.

Última posdata

La libertad, aunque no te lo creas, se acuesta temprano, y duerme sus ocho horas de un tirón. La libertad se conquista teniendo un trabajo que te gusta y que te permite vivir como a ti te gusta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario